19 ago 2010

¡De sexo no se habla…!

Cuantas veces dejamos de aclarar dudas acerca de la sexualidad porque nos daba vergüenza, miedo, o porque creíamos que los demás podían pensar que no éramos “normales”, o simplemente porque dábamos por sentado que uno debía nacer sabiendo todo lo que implicaba sexualidad, cosa que no sucedía con otros temas: geografía, política, economía, matemática...porque para esto teníamos “permiso para preguntar” sin quedar mal en ningún momento de nuestras vidas, de niños a adultos.

¡Susto de ser descubiertos!, miedo a que los demás se enteraran que no sabíamos todo acerca del “sexo” nos hizo recurrir a amigos, que sabían tan poco como nosotros y que usaban su creatividad para explicar lo que tampoco conocían, iniciaron nuestros errores de concepto. No había internet, no había educación “para” la sexualidad, que bien podría habernos evitado tomar decisiones incorrectas y muchas frustraciones.

Podemos decir que actualmente eso no sucede? Que gracias a la tv, cine, internet y a la existencia de una materia llamada “Educación Sexual” hemos cambiado y ampliado nuestros conocimientos al respecto? Yo diría que hemos ampliado enormemente nuestra gama de mitos y errores de concepto sobre la materia.

Si ni siquiera somos capaces de ensenar a un niño que el pene se llama pene y la vagina vagina, sin diminutivos ni términos sustitutivos, es poco probable que podamos fomentar una comunicación clara y abierta que nos permita relacionarnos con nuestra pareja en forma madura, tomando en cuenta nuestros sentimientos y valores. Los tiempos cambiaron pero la información sobre temas relacionados con sexualidad no ha cambiado.

Enseñar temas como comportamiento sexual, respuesta sexual, métodos anticonceptivos, masturbación, relaciones, condones, etc., hace que los padres teman que sus hijos se inicien precozmente en la vida sexual, cuando está demostrado que ensenar estos temas hace más bien que retarden este inicio.

Dejemos nuestros temores, nadie nace sabiendo y mientras el tema no sea tratado en casa, en el colegio, en forma abierta, sin temores ni vergüenza, considerando valores, salud sexual y reproductiva, autoestima, fisiología y comportamiento sexual, seguiremos tan desinformados como antes.