Poliamor es una relación simultánea con más de una pareja a la vez, con aceptación formal y asumida por todos los involucrados en esta relación. El origen de esta corriente viene de hippies de los años sesenta y en la actualidad, el uso de Internet, ha incrementado la práctica de esta conducta.
Dentro del concepto de poliamor figura la palabra “amor”, esto quiere decir que las personas que la practican están conscientes de que implica más que una relación sexual, ya que involucra la afectividad, cuidado mutuo, aspectos sexuales y proyectos futuros en común entre todos sus miembros. En el poliamor, contrario a lo que ocurre con la infidelidad, no hay engaño, todo se da con consenso, en forma abierta y sincera, aceptando con honestidad el sentimiento amoroso, sin celos ni egoísmos. Las orgías, tríos casuales, prostitución, swinging (intercambio de parejas), tampoco están ubicadas dentro de la categoría del poliamor.
En nuestro medio este tipo de práctica es socialmente rechazada, a pesar de que son conductas fisiológicas, no patológicas pero la infidelidad es socialmente aceptada dentro del matrimonio o en relaciones de convivencia, sobre todo si es el hombre quien mantiene una relación extra matrimonial, casual o fija, oculta o a la vista y que no es aceptada por su pareja.
A consulta acuden hombres que buscan “permiso” para tener relaciones sexuales fuera del matrimonio. Lo atribuyen a la monotonía, el carácter de su pareja que “cambió con el tiempo” o simplemente a la “disminuyó del deseo sexual”. Las mujeres, al ver el poco interés que tienen sus parejas en ellas, buscan opciones fuera del matrimonio. Ninguno se atreve a hablar de sus sentimientos o a expresar frustraciones sobre su vida íntima, esos temas no se tocan. ¿Por qué? Por el miedo irracional a lo que pueda pasar si hablan…por eso tienden a buscar fuera lo que no encuentran en casa: opciones más “divertidas”. La infidelidad y el poliamor existen por algo. El diálogo sobre temas sexuales puede ayudar a prevenir lo que nadie quiere que suceda y tener múltiples parejas aumentan los riesgos de contraer infecciones de transmisión sexual, incluido VIH-SIDA.
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Pedro Rondón Navas
Psicólogo- Sexólogo
pedrondonavas@gmail.com
http://sexologosonline.blogspot.com.
Dentro del concepto de poliamor figura la palabra “amor”, esto quiere decir que las personas que la practican están conscientes de que implica más que una relación sexual, ya que involucra la afectividad, cuidado mutuo, aspectos sexuales y proyectos futuros en común entre todos sus miembros. En el poliamor, contrario a lo que ocurre con la infidelidad, no hay engaño, todo se da con consenso, en forma abierta y sincera, aceptando con honestidad el sentimiento amoroso, sin celos ni egoísmos. Las orgías, tríos casuales, prostitución, swinging (intercambio de parejas), tampoco están ubicadas dentro de la categoría del poliamor.
En nuestro medio este tipo de práctica es socialmente rechazada, a pesar de que son conductas fisiológicas, no patológicas pero la infidelidad es socialmente aceptada dentro del matrimonio o en relaciones de convivencia, sobre todo si es el hombre quien mantiene una relación extra matrimonial, casual o fija, oculta o a la vista y que no es aceptada por su pareja.
A consulta acuden hombres que buscan “permiso” para tener relaciones sexuales fuera del matrimonio. Lo atribuyen a la monotonía, el carácter de su pareja que “cambió con el tiempo” o simplemente a la “disminuyó del deseo sexual”. Las mujeres, al ver el poco interés que tienen sus parejas en ellas, buscan opciones fuera del matrimonio. Ninguno se atreve a hablar de sus sentimientos o a expresar frustraciones sobre su vida íntima, esos temas no se tocan. ¿Por qué? Por el miedo irracional a lo que pueda pasar si hablan…por eso tienden a buscar fuera lo que no encuentran en casa: opciones más “divertidas”. La infidelidad y el poliamor existen por algo. El diálogo sobre temas sexuales puede ayudar a prevenir lo que nadie quiere que suceda y tener múltiples parejas aumentan los riesgos de contraer infecciones de transmisión sexual, incluido VIH-SIDA.
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Pedro Rondón Navas
Psicólogo- Sexólogo
pedrondonavas@gmail.com
http://sexologosonline.blogspot.com.