La sexualidad es parte integral de la vida cotidiana y una de las áreas de la educación sexual está dirigida a mejorar la vida sexual de mujeres, hombres y parejas. Los talleres de sexualidad para adultos tienen como finalidad enriquecer la vida sexual, salir de la rutina, dejar de lado mitos, tabúes y cogniciones erróneas que limitan e impiden el disfrute de una sexualidad plena.
Los talleres de sexualidad hacen énfasis en la comunicación asertiva de temas relacionados con sexualidad: expresión de sentimientos, deseos y frustraciones, en forma clara y libre de culpas. Además se enseñan técnicas y herramientas para mejorar las habilidades sexuales, individualmente o en pareja, dependiendo del grupo al cual esté dirigido.
La necesidad que existe en los individuos de aprender sobre su sexualidad parte de dos principios básicos: 1. “nadie nace sabiendo”, menos en materia de sexualidad, en una sociedad conservadora, llena de mitos y errores de concepto como la nuestra. La escasa educación sexual impartida en los colegios se refiere a temas de anatomía y fisiología de los órganos reproductivos, infecciones de transmisión sexual y métodos anticonceptivos. Muchas veces esta información es coercitiva, en lugar de fomentar el disfrute de la sexualidad se centra en temores de contagio de alguna infección o un embarazo no deseado. Los otros aspectos de la sexualidad, relacionados con criterios de normalidad, variantes, conductas sexuales, valores, comunicación y relación de pareja son obviados. 2. “Pensar antes de sentir para luego poder sentir y no pensar” implica la práctica de una sexualidad responsable y protegida, que induzca a la liberación y a la búsqueda del placer en sí mismo, que logre dejar de lado pensamientos y sentimientos negativos y que deje claro que el acto sexual no es un ruedo taurino o una arena de gladiadores, donde tenemos que demostrar lo bueno que somos en materia de sexualidad.
La igualdad de género pone a hombres y mujeres en las mismas circunstancias. Es cierto que ahora la mujer es más exigente respecto a la práctica sexual pero el hombre también exige y está pendiente del desempeño, higiene y hábitos personales que condicionan la práctica de diversos comportamientos sexuales. Temas que también son considerados en los talleres dirigidos a mejorar nuestra calidad de vida sexual.
Pedro Rondón Navas
Psicólogo- Sexólogo
TESEO - Instituto de Terapia, Educación Sexual y Orientación
pedrondonavas@gmail.com
http://sexologosonline.blogspot.com
Los talleres de sexualidad hacen énfasis en la comunicación asertiva de temas relacionados con sexualidad: expresión de sentimientos, deseos y frustraciones, en forma clara y libre de culpas. Además se enseñan técnicas y herramientas para mejorar las habilidades sexuales, individualmente o en pareja, dependiendo del grupo al cual esté dirigido.
La necesidad que existe en los individuos de aprender sobre su sexualidad parte de dos principios básicos: 1. “nadie nace sabiendo”, menos en materia de sexualidad, en una sociedad conservadora, llena de mitos y errores de concepto como la nuestra. La escasa educación sexual impartida en los colegios se refiere a temas de anatomía y fisiología de los órganos reproductivos, infecciones de transmisión sexual y métodos anticonceptivos. Muchas veces esta información es coercitiva, en lugar de fomentar el disfrute de la sexualidad se centra en temores de contagio de alguna infección o un embarazo no deseado. Los otros aspectos de la sexualidad, relacionados con criterios de normalidad, variantes, conductas sexuales, valores, comunicación y relación de pareja son obviados. 2. “Pensar antes de sentir para luego poder sentir y no pensar” implica la práctica de una sexualidad responsable y protegida, que induzca a la liberación y a la búsqueda del placer en sí mismo, que logre dejar de lado pensamientos y sentimientos negativos y que deje claro que el acto sexual no es un ruedo taurino o una arena de gladiadores, donde tenemos que demostrar lo bueno que somos en materia de sexualidad.
La igualdad de género pone a hombres y mujeres en las mismas circunstancias. Es cierto que ahora la mujer es más exigente respecto a la práctica sexual pero el hombre también exige y está pendiente del desempeño, higiene y hábitos personales que condicionan la práctica de diversos comportamientos sexuales. Temas que también son considerados en los talleres dirigidos a mejorar nuestra calidad de vida sexual.
Pedro Rondón Navas
Psicólogo- Sexólogo
TESEO - Instituto de Terapia, Educación Sexual y Orientación
pedrondonavas@gmail.com
http://sexologosonline.blogspot.com